Translate

15/11/17

Perdí

Nunca me quise entregar al amor, por miedo al saber que solo iba a sufrir, que destrozado y muy mal iba a terminar; pero apareciste tú y desde que nuestros ojos se cruzaron, mis miedos y fantasmas se desvanecieron; conforme paso el tiempo más me hundía en ti, a este inexperto ser le enseñaste mil cosas, a este joven y tonto corazón lo fuiste nutriendo de amor, trajiste paz a mi interior, trajiste calor y esperanza, me enseñaste muchas emociones, experimente demasiadas sensaciones, estar contigo sentía que estaba en calma conmigo mismo, me llevaste a un mundo donde mis fantasmas y demonios no podían entrar, y así fue como caí rendido completamente hacia ti, así fue como termine enamorándome y entregando todo de mi… pero… a pesar de mi mundo de fantasía en el que vivía la realidad era muy distinta, yo no era todo para ti, pero, ¡quería serlo!... yo realmente lo quería.

Llegue a un punto donde todo lo que era lo cambie a un nuevo yo, uno que fuera de acuerdo a tus gustos, tu exigencias y sueños, a lo que realmente querías y eso funciono por un tiempo, pero mi subconsciente sembró una semilla, la cual llame “inseguridad”, ellas se fueron nutriendo con ese nuevo yo y conforme seguía pasando el tiempo, conforme cumplía cada capricho tuyo, me lastimaba; no, nos estaba lastimando a ambos, lo sabía y pero mi yo interno tomo una venda y la puso en mis ojos para que no siguiera viendo el daño que nos hacíamos, quería detenerme pero no encontraba la fuerza para hacerlo, quería gritar: ¡basta!; pero no encontraba el valor para hacerlo… fui un idiota.

Mi mundo color rosa se estaba opacando por mis pensamientos, después no fue solo eso, fueron los problemas que tuvimos, las discusiones, la desconfianza, los gritos y los reclamos, todas esas cosas empezaron a dañar las buenas; después llegaron las promesas… ¡oh! las promesas, esas palabras que son dichas para tratar de salvar cosas; o así las pensaba hasta que te conocí. Realmente cambiaste todo mi pensar, mi forma de ver la vida, le diste otro sentido a mi mundo pero yo seguía cegado y ya no solo eso, peleaba conmigo mismo, mi yo depresivo y desconfiado contra el yo que tenía un motivo para sonreír, el yo que tu creaste con tu llegada que al final de cuentas… no me agrado desde que te fuiste, me sentía falso y nunca pude quitarme esa sensación.

Nos prometimos un futuro juntos, una vida a lado del otro, prometimos muchas cosas y no solo eso… en nuestras propias mentes nos veíamos ya de esa forma y de nueva cuenta, nuestra realidad era otra, y mi realidad; mi realidad fue la más oscura y cruel de los dos, porque la única cosa que te pedí, la única cosa que te suplique nunca me hicieras… dejarme solo.

Los amigos y la gente que se preocupa por ti no es lo mismo, a aquella persona que se convirtió en tu todo, pero eso, nunca lo entendiste, porque yo no fui tu todo como tú lo eras para mí, solo veías por ti, mientras yo veía por ambos; porque al final de cuentas, era yo el único que mostro las cosas, que se mostró como realmente era y cuando decidí darme mi lugar, cuando exigí que devolvieran lo mismo que entregaba, te negaste, y hacerlo la venda que cubría mis ojos se fue aflojando.

Después de que perdí, la venda que aún tenia se fue cayendo y el mundo en el que me habías creado, se desmorono; llevándome a un peor sitio que en el que estaba cuando me encontraste, donde existe un vacío en el que cuando una persona llega a él es casi imposible que salga; mis temores crecieron y los demonios aumentaron, mientras el yo que no quería rendirse, que no quería caer se sujetaba fuertemente de la orilla de ese precipicio, se negaba a hundirse más, pero ya no podía, cada vez era más difícil ver pasar el tiempo sin ti… ver pasar el tiempo solo.

Pero volví a ti, quería que estuvieras en mi vida si ya no como mi otra mitad, al menos como amistad, varios me llamaron idiota por eso, porque a pesar de lo dañado que estaba después de tu partida, yo regrese a buscarte; a otros les daba lastima decirme como eran las cosas en verdad, que ni como eso me querías, que solo me querías fuera de tu vida y tú misma me lo demostraste; siempre olvidaste que las acciones dicen más que mil palabras, pero gracias a ello ¡la maldita venda que tenia se cayó, esa maldita venda que me cegó de todo el daño que me hacías, del amor desinteresado que me estabas entregando, del amor enfermo y dañino en el que nos encontrábamos por fin se había caído! por fin me daba cuenta del error que había cometido, perderme en amor en una persona que nunca confió en mí, que nunca me dejo conocerla, que ella pudo meterse en mi piel pero no dejo que hiciera eso en ella, en un amor que se convirtió en uno eterno para mí, pero para ella fue un temporal, pero sobre todo, lo más terrible que me paso fue que me perdí en la persona del “nunca me...”.

Perdí a mi princesa, el otro extremo de mi hilo, mi otra mitad, mi mundo, mi sol, mi todo, perdí a la única mujer que podía llamar “mi mejor amiga”. Perdí a la persona con la que encontraba la paz, que entraba en calma, con la que estaba en tranquilidad, perdí a la persona que me enseño que no todo era malo en mi vida, aun de todo esto, tu recuerdo y el fantasma que dejaste se puede convertir aun en mi calma o en mi verdugo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario